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CONSEJOS PARA ELEGIR TU COLCHÓN

Firmeza del colchón

Uno de los elementos más importantes que se debe tener en cuenta en el momento de elegir un colchón es el hecho de que permita apoyar el cuerpo de una forma correcta y natural. Para conseguir este objetivo, es importante que tenga una firmeza media.

¿Qué significa eso? Que sea lo suficiente firme para que pueda soportar bien el peso del cuerpo, pero sin una dureza que pudiera llegar a resultar incómoda. Por norma general, un colchón saludable para la mayoría debe ser tan blando como para que sea cómodo para la persona, pero que no lo sea tanto como para que el cuerpo se hunda. Un colchón demasiado blando hace que la sensación de calor sea mucho mayor, dificultando el descanso de la persona. Por otro lado, tampoco llega a sujetar correctamente la columna y no es bueno para la espalda.

Hay personas que creen que un colchón duro es lo mejor que hay para la salud de nuestra espalda y otras que piensan lo contrario, pero la realidad es que partimos de necesidades distintas, y tras las pruebas que se han hecho se ha demostrado que no podemos dar una respuesta única. Esto dependerá de cada persona, de lo que convenga para las necesidades que tiene su cuerpo, especialmente si existen patologías, problemas de espalda o sobrepeso.

Qué colchón es mejor según las necesidades personales

Hay ciertas condiciones y necesidades personales que también harán que nos tengamos que decantar por colchones más específicos. Es importante que sepas que según qué afecciones requieren de un colchón u otro, a continuación, te explicamos qué colchones hay para ciertas necesidades personales concretas, teniendo siempre en cuenta que la última palabra la tiene tu médico especialista:

Si sufres problemas de circulación, siempre se aconseja utilizar un colchón más flexible, más resiliente, que se adapte mejor a tu cuerpo, así como un somier articulado que permita en un momento dado alzar las piernas o la parte superior del cuerpo. Es importante tener en cuenta tu salud y condición física para elegir el colchón más apropiado.

Si eres una persona propensa a las alergias, puedes decantarte por los colchones antibacterianos y antiácaros y siempre utilizar un buen protector de colchón. Hoy en día la mayoría de colchones ofrecen tratamientos antialérgicos, como los colchones viscoelásticos.

Si sueles sufrir por el calor y tienes noches de insomnio por el hecho de ser caluroso, debes valorar muy bien si quieres optar por un colchón de muelles, que son los más transpirables, o por un viscoelástico perforado que garantice el frescor y la correcta disipación del calor nocturno. Sin duda, estos dos tipos son los mejores colchones frescos que se pueden encontrar hoy en día.

¿Qué colchón me compro?

Comprar un colchón no es lo mismo que comprarse unos pantalones, hay mucha gente que solo le dedica 5 minutos a probarlo, los 5 minutos que puede tumbarse en él en la tienda. Desde un COMO, te aconsejamos que puedas probar el colchón por los menos durante 30 días para poder evaluar si es el que mejor te funciona.

Tanto nuestro cuerpo como el colchón necesitan ese tiempo para adaptarse el uno al otro. Piensa que el primer día estarás acostumbrado al anterior y el nuevo te parecerá extraño. Lo mismo sucede con el colchón, que necesita de un tiempo para adaptarse a tu forma y peso. Las prisas nunca son amigas a la hora de elegir un buen colchón.

Más recomendaciones para elegir el colchón adecuado

Finalmente, te dejamos una serie de recomendaciones a seguir a la hora de elegir un buen colchón:

La altura del colchón debe ser como mínimo de 18 centímetros.

El largo del colchón debe medir 10 centímetros más que la altura de quien duerma en él. En caso de que sea una pareja, se debe tomar como referencia a la persona más alta.

Para el ancho apenas hay discusión, cuánto más ancho sea mejor, no obstante, también dependerán otros factores como el tamaño de la habitación.

¿Cada cuánto cambiar el colchón? Se recomienda que sea como máximo cada 6 años, pero siempre que tu cuerpo sufra cambios o si adviertes que descansas mal, es muy probable que tus necesidades hayan cambiado y debas plantearte cambiar el colchón antes del tiempo máximo recomendado. Los niños, por ejemplo, necesitan cambiarlo con mayor frecuencia porque sus necesidades de niño o adolescente no serán las mismas que cuando sean jóvenes o adultos. Lo mismo sucede con embarazadas, cuando aparecen lesiones, desgaste físico, aumento de peso, etc.

Si tienes problemas físicos y dudas sobre qué tipo de colchón puede irte mejor, siempre es recomendable comentarlo con un profesional de la salud que pueda orientarte o un especialista en descanso.

El buen descanso de los pequeños de casa es muy importante para que tengan el mejor crecimiento posible.

Consejos

Airea diariamente tu colchón, al menos unos minutos y cámbialo de posición rotándolo unas cuatro veces al año para que preserve mejor su forma.

Para protegerlo limpio y que dure más tiempo compra una funda para colchón en tejidos naturales y algodón.